Nuestros principios rectores
Detrás de cada política, procedimiento y herramienta de este kit hay cinco principios fundamentales. Son el «porqué» que sustenta el «cómo» de una gestión de flotas para ONG eficaz y responsable.
1. Rendición de cuentas y transparencia
Garantizar que cada recurso se utilice de forma responsable, con registros claros y una supervisión verificable.
- En la práctica, esto significa:
- Mantener registros precisos y completos de cada desplazamiento, repostaje y acción de mantenimiento.
- Definir funciones y responsabilidades claras para el personal conductor, los responsables y el personal de logística.
- Realizar auditorías internas periódicas para garantizar el cumplimiento e identificar carencias.
- Proporcionar informes transparentes a donantes y partes interesadas sobre el rendimiento y los costes de la flota.
2. Eficiencia y rentabilidad (Value for Money, VfM)
Alcanzar los objetivos de tu misión de la forma más económica posible, sin comprometer la calidad ni la seguridad.
- En la práctica, esto significa:
- Implantar una planificación inteligente de los desplazamientos para agrupar trayectos y optimizar rutas.
- Priorizar el mantenimiento preventivo para evitar averías costosas y alargar la vida útil de los vehículos.
- Supervisar el consumo de combustible y el rendimiento de los vehículos para identificar y corregir ineficiencias.
- Usar los datos para tomar decisiones fundamentadas sobre la selección, la sustitución y la asignación de vehículos.
3. Seguridad física y protección
Anteponer el bienestar de tu personal y la protección de tus activos por encima de todo.
- En la práctica, esto significa:
- Exigir una formación integral del personal conductor, incluidas técnicas de conducción defensiva y adaptadas al contexto.
- Hacer cumplir las revisiones periódicas de seguridad de los vehículos (p. ej., inspecciones diarias) y el respeto del código de circulación.
- Establecer protocolos de comunicación sólidos y evaluaciones de riesgo de los desplazamientos para todos los movimientos.
- Garantizar un aparcamiento seguro, el seguimiento de activos y procedimientos claros ante accidentes e incidentes.
4. Sostenibilidad (operativa y medioambiental)
Construir sistemas duraderos a la vez que se minimiza la huella medioambiental.
- En la práctica, esto significa:
- Promover hábitos de conducción eficientes en combustible y mantener los vehículos para reducir las emisiones.
- Establecer procedimientos para la eliminación y el reciclaje responsables de vehículos, piezas y fluidos.
- Considerar opciones de vehículos más ecológicos cuando el contexto y el presupuesto lo permitan.
- Desarrollar capacidades locales para garantizar que los sistemas de gestión de flotas puedan mantenerse de forma eficaz a largo plazo.
5. Adaptabilidad y contextualización
Reconocer que el mejor sistema es el que se adapta a tu realidad local concreta.
- En la práctica, esto significa:
- Usar este kit como guía y plantilla, no como un conjunto rígido de reglas inquebrantables.
- Evaluar de forma crítica y modificar los procedimientos para adaptarlos a las leyes locales, la situación de seguridad y la infraestructura.
- Elegir el nivel y las herramientas adecuados para el entorno local, especialmente en lo relativo a la conectividad a internet.
- Fomentar una cultura de aprendizaje continuo y adaptar las prácticas a partir de la experiencia real sobre el terreno.
Al integrar estos principios en el ADN de tus operaciones, transformas tu flota de una simple utilidad en un poderoso facilitador estratégico de la misión de tu organización.
